Me llamaban rara, ellos, ignorantes del arte, ignorantes de la
belleza que hay detras de los versos de un poema o de los sentimientos
escondidos tras la historia de una novela. Me llamaban rara aquellos que
no conocen el significado de la soledad y su armonia. El perfecto ritmo
de las canciones antiguas y el sonido de las goteras de la lluvia. Me
llamaron rara. Rara por querer conocer el arte en todas sus formas. La
poesia entre las curvas de su cuerpo, el calor que destila la pasion
surgida de la union de dos corazones iguales y a la vez diferentes,
contrarios, opuestos en todas sus formas. Me llamaron rara aquellos dias
al atardecer, y en cada madrugada en la que un roce de labios hacia
surgir una magia similar a la que envuelve el ambiente de una biblioteca
antigua.
Me sentia (y siento) diferente, prefiero llamarme asi,
aunque la palabara rara tambien suena bien. Rara, unica, extraña, que
diferencia hay entre estas palabras? Que daño puede hacerle que a
alguien la denominen asi si a esa persona le gusta como es ella misma?.
El arte de ser diferente, que bonito es, joder! Y como lo amo, le amo
con todas mis fuerzas.
El arte, arte en todas sus formas. Y ser
rara es parte del arte, parte de ese mundo al que solo unos pocos pueden
pertenecer al 100%. Porque al fin y al cabo todos somos arte, arte en
sus diferentes manifestaciones. El mar, el amor, la brisa otoñal, la
musica, los libros, el odio, la amistad, la poesia. Arte, arte, arte por
todas partes. Vivimos envueltos en el arte y eso no es bonito, no, eso
es hermoso. Amar al arte, amarlo y os prometo que vuestra vida tendra
algo mas de sentido.
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